Tu existencia no es fortuita, quieres saber por qué?

Por. Pastor Johnson Marín

Mis bendecidos y amados hermanos del Reino, permítanme les comparto  versiones y un comentario de la Reina Valera 1.995 en relación con esta verdad.  Les  recuerdo que existen por cuanto Dios quiere y preparó con anticipación el proposito por el cual viven y a través suyo se está dando forma a ese bendito proposito. Es un honor servirles mis amados.

Jer 1:5 «Antes de formarte en el vientre,ya te había elegido;antes de que nacieras,ya te había apartado;te había nombrado profeta para las naciones.»
Jer 1:6 Yo le respondí:«¡Ah, Señor mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar!»
Jer 1:7 Pero el Señor me dijo:«No digas: “Soy muy joven”, porque vas a ir adondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que yo te ordene.
Jer 1:8 No temas a nadie, que yo estoy contigo para librarte.» Lo afirma el Señor.
Jer 1:9 Luego extendió el Señor la mano y, tocándome la boca, me dijo:«He puesto en tu boca mis palabras.
Jer 1:10 Mira, hoy te doy autoridad sobre naciones y reinos,»para arrancar y derribar,para destruir y demoler,para construir y plantar.»
Jer 1:5  “Antes de darte la vida,  ya te había yo escogido;  antes de que nacieras,  ya te había yo apartado;  te había destinado a ser profeta  de las naciones.”
Jer 1:6  Yo contesté:  “¡Ay, Señor! ¡Yo soy muy joven  y no sé hablar!”
Jer 1:7  Pero el Señor me dijo:  “No digas que eres muy joven.  Tú irás a donde yo te mande,  y dirás lo que yo te ordene.
Jer 1:8  No tengas miedo de nadie,  pues yo estaré contigo para  protegerte.  Yo, el Señor, doy mi palabra.”
Jer 1:9  Entonces el Señor extendió la mano, me tocó los labios y me dijo:
Jer 1:10  “Yo pongo mis palabras en tus labios.  Hoy te doy plena autoridad  sobre reinos y naciones,  para arrancar y derribar,  para destruir y demoler,  y también para construir y plantar.”[3]
Jer 1:5 Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de las naciones te constituí.
Jer 1:6 Yo dije: «¡Ah, Señor Yahveh! Mira que no sé expresarme, que soy un muchacho.»
Jer 1:7 Y me dijo Yahveh: No digas: «Soy un muchacho», pues adondequiera que yo te envíe irás, y todo lo que te mande dirás.
Jer 1:8 No les tengas miedo, que contigo estoy yo para salvarte – oráculo de Yahveh -.
Jer 1:9 Entonces alargó Yahveh su mano y tocó mi boca. Y me dijo Yahveh: Mira que he puesto mis palabras en tu boca.
Jer 1:10 Desde hoy mismo te doy autoridad sobre las gentes y sobre los reinos para extirpar y destruir, para perder y derrocar, para reconstruir y plantar.
 Jer 1:5  Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones.
Jer 1:6  Entonces dije: ¡Ah, Señor DIOS! He aquí, no sé hablar, porque soy joven.
Jer 1:7  Pero el SEÑOR me dijo: No digas: “Soy joven”, porque adondequiera que te envíe, irás, y todo lo que te mande, dirás.
Jer 1:8  No tengas temor ante ellos, porque contigo estoy para librarte–declara el SEÑOR.
Jer 1:9  Entonces extendió el SEÑOR su mano y tocó mi boca. Y el SEÑOR me dijo: He aquí, he puesto mis palabras en tu boca.
Jer 1:10  Mira, hoy te he dado autoridad sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y para derribar, para destruir y para derrocar, para edificar y para plantar.
Jer 1:5  Antes que te formases en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te aparté, te di por profeta a los gentiles.
Jer 1:6  Y yo dije: ¡Ah! ¡ah! ¡Señor DIOS! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.
Jer 1:7  Y me dijo el SEÑOR: No digas, soy niño; porque a todo lo que te enviare irás tú, y dirás todo lo que te mandare.
Jer 1:8  No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dijo el SEÑOR.
Jer 1:9  Y extendió el SEÑOR su mano, y tocó sobre mi boca; y me dijo el SEÑOR: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.
Jer 1:10  Mira que te he puesto en este día sobre gentiles y sobre reinos, para arrancar y para destruir, y para echar a perder y para derribar, y para edificar y para plantar.
Jer 1:5  “Antes que te formara en el vientre,[10]  te conocí,[11]      [11]  1.5 Te conocí: en el sentido bíblico del verbo conocer, que implica casi siempre una relación muy íntima y personal (cf. Jn 10.3-4,14-15) y en algunos contextos, como en el caso presente, incluye la idea de discernimiento y elección. Véase Am 3.2 nota b.
 y antes que nacieras,  te santifiqué,[12]     [12]  1.5 Te santifiqué: Esta expresión traduce un verbo hebreo que significa consagrar o apartar, que en este contexto sugiere la idea de ser predestinado y puesto aparte para el cumplimiento de una misión. Cf. Is 49.1,5; Gl 1.15-16.
 te di por profeta a las naciones”.[13]
Jer 1:6  Yo dije:  “¡Ah,  ah,  Señor Jehová!  ¡Yo no sé hablar,porque soy un muchacho!”[14]
Jer 1:7  Me dijo Jehová:  “No digas:  “Soy un muchacho”,  porque a todo lo que te envíe irás,  y dirás todo lo que te mande.[15]
Jer 1:8  No temas delante de ellos,  porque contigo estoy[16]  para librarte,  dice Jehová”.[17]
Jer 1:9  Extendió Jehová su mano y tocó mi boca,  y me dijo Jehová:  “He puesto mis palabras en tu boca.[18]
Jer 1:10  Mira que te he puesto en este día  sobre naciones y sobre reinos,  para arrancar y destruir,  para arruinar y derribar,  para edificar y plantar”.[19]

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