El propósito de Dios con nosotros

Queremos dejarles en sus mentes y conciencia este ápice de conocimiento que forma parte de todo un fundamento de reino, gobierno y señorío del Espíritu. “El propósito de Dios con nosotros es que lo expresemos todo el tiempo y necesariamente eso nos conlleva a ambientes incómodos (en la humanidad y naturaleza carnal) allí hay unos momentos propicios para que actuemos en nuestra naturaleza real y espiritual, sin importar las dificultades o afujías por las que estemos pasando. Esto es lo que se llama una ambigüedad, una contrariedad, una dicotomía. Las tribulaciones y padecimientos son para el cuerpo y para el alma y nunca dejarán de estar pero por encima del estado en que esté el cuerpo y el alma, debe emerger o surgir, con dominio y autoridad nuestra esencia espiritual, nuestro hombre nuevo, nuestro Ser interior el cual es inafectable e inconmovible. El objetivo del Señor al pasarnos por estos momentos de padecimientos es que podamos Reinar sobre la mente inquieta, ansiosa, afanosa, junto con las circunstancias desfavorables, hasta que ya no le demos ninguna importancia a esas sensaciones. Es decir: regidos por la verdad eterna y no por la circunstancia adversa. Se entiende aquí, que al conocer el proceso por el que esté pasando debo de discernir la asignación. Es decir lo honesto por sobre lo deshonesto; lo digno por sobre lo indigno; lo verdadero por sobre lo falso; lo fuerte por sobre lo débil; lo abundado por sobre lo carente; lo sano por sobre lo enfermo; lo amoroso por sobre lo miedoso o inseguro; lo que me corresponde hacer, por sobre lo que no quiero hacer. Y así sucesivamente; esto es conversión genuina y no sensacionalismo mental o sentires místico-religiosos. Con amor, tus pastores: Marín Muñoz y familia.

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